El examen se puede realizar en un consultorio o en el departamento de radiología de un hospital. La persona se acuesta en la mesa de rayos X y se le hace una radiografía preliminar; luego se le solicita que gire hacia un lado para insertarle suavemente en el recto una sonda de enema bien lubricada a través de la cual se inyecta el bario, un medio de contraste radio opaco (aparece en los rayos X) que se hace circular hasta el colon. Para que el bario permanezca en el interior, se infla un pequeño balón ubicado en la punta de la sonda de enema. El paso del bario se registra en la pantalla de rayos X de un fluoroscopio (semejante a la pantalla de un televisor). Se puede insuflar aire dentro del colon para distensionarlo y lograr imágenes mejores. La persona debe cambiar de posición y la mesa se inclina un poco para obtener diferentes ángulos. En ciertos momentos en los que se están tomando las radiografías, el paciente debe contener la respiración y permanecer quieto durante unos segundos. Una vez que se han tomado las radiografías, se retira la sonda de enema y a la persona se le entrega un recipiente o se le ayuda a llegar hasta el baño para que evacúe la mayor cantidad posible de bario. Cuando el bario se ha evacuado se pueden tomar 1 ó 2 radiografías más. Si se solicita un examen con doble medio de contraste: bario y aire, la sonda de enema se reinserta suavemente, se hace llegar una pequeña cantidad de aire al colon y se toman más radiografías, lo cual dará una imagen más detallada. La sonda de enema se retira y la persona vuelve a evacuar el colon.
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