Esta prueba es realizada por un técnico en rayos X en el departamento de radiología de un hospital o en el consultorio médico. La noche antes del examen, el paciente debe ingerir 6 tabletas (1 a la vez) que contienen un medio de contraste. En el hospital, el paciente se acuesta en una mesa de rayos X y se le pide que adopte varias posiciones. El médico examina la vesícula con un fluoroscopio (un tipo especial de rayos X que proyecta la imagen en un monitor semejante a una pantalla de TV). Luego se le pide al paciente que ingiera un preparado con alto contenido de grasa que hará que la vesícula se contraiga y libere algo de bilis. Luego, se toman varias radiografías a intervalos regulares.
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