Se le administra al paciente yodo radioactivo en forma de bebida o en una cápsula y se debe esperar hasta que el yodo se acumule en la tiroides. La primera gammagrafía suele realizarse entre 4 y 6 horas después de ingerido el yodo; luego se realiza una segunda 24 horas después. Se pueden realizar estudios radiográficos adicionales o sustitutos utilizando un compuesto de tecnecio. Una vez que la tiroides ha absorbido el radioisótopo, el paciente debe acostarse boca arriba en una mesa móvil con el cuello y el tórax colocados bajo el escáner. Éste detecta la localización e intensidad de los rayos gamma emitidos por el yodo. Durante esta parte del procedimiento, el paciente no puede moverse para que la imagen del escáner sea clara. A continuación, se envía la información a una computadora que muestra una imagen bidimensional de la tiroides y de cualquier nódulo que haya podido absorber yodo.
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