El procedimiento exacto puede variar ligeramente dependiendo de la razón por la cual se realiza el examen (el problema que se sospecha). Los glóbulos rojos sanguíneos GRS se marcan con el radioisótopo en una de dos maneras: En la primera, se obtiene una muestra de sangre de la persona por medio del método corriente de la punción venosa (similar al usado para obtener una muestra para un examen de sangre) y a continuación, en el laboratorio, se separan los GRS del resto de los componentes de la sangre y se mezclan con el radioisótopo. Poco tiempo después, estos GRS marcados son inyectados de nuevo en una vena. El segundo método implica la inyección previa de un medicamento que _sensibiliza_ los GRS en el organismo, lo cual consiste en una reacción química compleja que le permite a los GRS _aceptar_ el radioisótopo (el radioisótopo se adhiere a la membrana celular) y después de 15 a 20 minutos, se inyecta el radioisótopo en una vena. El examen puede llevarse a cabo inmediatamente, un rato después o se pueden realizar varias series de gammagrafías. El procedimiento se puede realizar en el cuerpo entero o solamente parte de él, dependiendo de las indicaciones del examen. Se le solicita a la persona acostarse en una mesa mientras el escáner detecta la localización y la cantidad de la radiación emitida por los GRS marcados.
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