Existen varios métodos para realizar una biopsia de piel. La mayoría de los procedimientos se pueden lleva a cabo fácilmente el consultorio como una práctica ambulatoria. La elección de la técnica está determinada por varios factores, entre los cuales se encuentra la ubicación, tamaño y tipo de lesión. Todos los métodos deben incluir una inyección local o aplicación tópica de un anestésico. En la técnica menos invasiva, una biopsia por raspado, se extrae la parte externa de la piel. Este tipo de biopsia no requiere suturas (puntos). Las biopsias con sacabocados se utilizan principalmente para lesiones de piel más profundas. Se extrae un cilindro pequeño de piel (generalmente del tamaño de un borrador de lápiz) con un instrumento filoso y hueco. Si se toma una muestra grande, se puede cerrar el área con una sutura. En una biopsia por excisión, se extrae toda la lesión clínica. Para realizar este procedimiento se inyecta un anestésico local. Luego se saca toda la protuberancia, la mancha o la úlcera, profundizando hasta donde sea necesario para extraer toda el área afectada. Se cierra entonces la incisión con puntos de sutura. El sangrado se controla por presión. Si la biopsia abarca un área grande, se puede utilizar un injerto cutáneo o un colgajo de piel normal para cubrirla.
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