Se coloca en el ojo un papel secante impregnado con flouresceína. Se pide al paciente que parpadee, ya que este movimiento distribuye la tintura y recubre la "película lagrimal" que cubre la superficie de la córnea. (La película lagrimal contiene agua, aceite y moco que protegen y lubrican el ojo). Después de esto, se dirige una luz azul sobre el ojo: cualquier anomalía en la superficie de la córnea se tiñe por el colorante luciendo verde bajo la luz azul. El oftalmólogo o el optometrista (doctor en optometría) pueden determinar la localización y posible causa del problema de córnea según el tamaño, ubicación y forma de la mancha.
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