Las pruebas de función pulmonar son una amplia gama de exámenes que por lo general se realizan en el consultorio médico o en instalaciones especializadas. Estas pruebas miden qué tan bien inhalan y exhalan aire los pulmones y con qué eficiencia transfieren oxígeno hacia la sangre. La espirometría mide qué tan bien exhalan los pulmones. La información extractada durante este examen es útil para diagnosticar algunos tipos de trastornos pulmonares, pero es de mayor utilidad cuando se evalúan enfermedades pulmonares obstructivas (especialmente asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica, EPOC). La medición del volumen pulmonar permite la detección de enfermedades restrictivas del pulmón, en las cuales la persona no puede inhalar un volumen normal de aire. Las enfermedades pulmonares restrictivas pueden ser ocasionadas por inflamación o cicatrización del tejido pulmonar (enfermedad pulmonar intersticial) o por anomalías de los músculos o el esqueleto de la pared torácica. La evaluación de la capacidad de difusión (llamada también DLCO) permite estimar la eficiencia con la que los pulmones son capaces de transferir el oxígeno del aire hacia el torrente sanguíneo.
|