El instrumento se coloca frente al paciente, quien descansa la barbilla y la frente sobre un soporte que mantiene la cabeza inmóvil. Se examinan entonces los ojos a través del biomicroscopio. La parte lateral del ojo se toca con una fina tira de papel teñida con un medio de contraste anaranjado (fluoresceína), el cual mancha la película lacrimal en la superficie del ojo para facilitar el examen. El medio de contraste se elimina enjuagándose con las lágrimas. Después del examen se pueden aplicar gotas para dilatar las pupilas, cuyo efecto puede tardar de 15 a 20 minutos. Finalmente, se repite el examen, procediendo a examinar el segmento posterior del ojo.
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