Una biopsia rectal por lo general forma parte de una anoscopia o de una sigmoidoscopia. Primero, se realiza un tacto rectal: el médico introduce un dedo enguantado y lubricado en el recto para determinar cualquier obstáculo que impida la inserción del anoscopio. Luego se introduce un anoscopio lubricado (o en ocasiones un espéculo rectal o proctoscopio) que ocasiona algo de presión. La biopsia se puede tomar con cualquiera de los rectoscopios. El rectoscopio es un tubo corto con una luz anexa. Dilata el recto de forma que le permite al médico una visión completa del conducto anal. A través del anoscopio se introduce el anestésico, luego el fórceps para biopsia, un cepillo para citología, un aplicador para cultivo o un catéter de succión para tomar la muestra. Finalmente, se retira lentamente el instrumento.
|