La biopsia se puede realizar de muchas maneras y el método por usarse está determinado por la razón que motiva este procedimiento, así como por los deseos tanto del médico como del paciente. La biopsia abierta se puede realizar en el consultorio médico, un centro quirúrgico o un hospital. Inicialmente, se limpia la piel del testículo con una solución antiséptica (que elimina los gérmenes); luego el área circundante se cubre con un apósito estéril y se aplica un anestésico local para insensibilizar el área. Posteriormente, se practica una pequeña incisión en la piel y se extrae una pequeña muestra de tejido testicular. Finalmente, se pone un punto de sutura para cerrar la herida en el testículo y otro para cerrar la incisión en la piel. De ser necesario, el procedimiento se repite en el otro testículo. Una biopsia con aguja usualmente se practica en el consultorio médico. Se limpia el área y se utiliza anestesia local al igual que en el caso de la biopsia abierta. Se toma una muestra del testículo, utilizando una aguja especial que no requiere una incisión en la piel. El paciente solamente debe sentir presión o molestia similar a un pinchazo con un alfiler. Es posible que una biopsia con aguja no sea factible o no sea recomendada por el médico, dependiendo de la razón por la cual se practica.
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