La educación de los pacientes es una parte crucial de un plan de tratamiento para la diabetes y se centra en formas de incorporar los principios de manejo de la enfermedad en la vida diaria y minimizar la dependencia que tienen del médico. Las personas que trabajan en el campo de la educación para diabéticos han identificado tres niveles de instrucción en lo relacionado con esta enfermedad: 1) manejo básico de la enfermedad que incluye habilidades de supervivencia básica, 2) manejo de la enfermedad en el hogar y 3) mejoramiento del estilo de vida. El manejo básico de la enfermedad incluye el conocimiento y las habilidades que un paciente recién diagnosticado con diabetes debe manejar antes de salir del hospital o del consultorio. Entre estas habilidades se encuentran: Las habilidades en el manejo casero de la diabetes permiten al diabético tener un mayor control de la enfermedad y pueden prevenir el desarrollo de complicaciones. Las técnicas de manejo casero incluyen: - Aprender a ajustar el consumo de insulina y/o alimentos durante el ejercicio (ver EJERCICIO Y CONTROL DEL PESO EN LOS DIABÉTICOS)
- Aprender a manejar los días de enfermedad (ver DÍAS DE ENFERMEDAD)
- Cuidar los pies y aprender a prevenir otras complicaciones que se pueden presentar a largo plazo
Después de que el paciente diabético ha aprendido los principios básicos del cuidado de la enfermedad y ha establecido una rutina (varios meses), se puede mostrar interesado en aprender más acerca de ella. Una educación centrada en las formas de mejorar el estilo de vida de las personas con diabetes puede ser útil. Entre estos principios se pueden encontrar: - Cómo manejar la alimentación fuera del hogar
- Consumo del alcohol y diabetes
- Cómo modificar los niveles de insulina sobre la base de los niveles de glucosa en la sangre
- Cómo ajustar la insulina y la dieta a las variaciones de los horarios en las comidas y a los cambios de rutina
Se recomienda de una manera enérgica hacer una revisión anual de la información sobre la diabetes. Se aconseja una actualización continua del conocimiento personal que se tenga sobre esta enfermedad ya que constantemente se están desarrollando nuevas investigaciones y se están mejorando y renovando las formas de tratar la enfermedad. Las enfermeras y enfermeros que trabajan en el campo de la educación para diabéticos pueden ser una excelente fuente de información sobre esta enfermedad. Estos educadores deben tener el título de Educador Certificado en Diabetes (CDE) que indica que han recibido certificación para poderse desempeñar como tal. Con frecuencia este tipo de personas pueden ayudar a los diabéticos a desarrollar un plan de manejo basado en la edad, en el horario laboral/escolar, en el nivel de actividad y en los hábitos de alimentación. Algunos centros médicos cuentan con clínicas específicas que se especializan en el manejo de pacientes con diabetes. Estas clínicas combinan frecuentemente los recursos provenientes de diversos expertos en el manejo de la diabetes tales como médicos y enfermeras especializados en el cuidado de diabéticos, educadores certificados en diabetes, dietistas registrados y trabajadores sociales. Estas clínicas son igualmente una buena fuente de información para el paciente diabético. La Asociación Estadounidense de Diabetes (American Diabetes Association, ADA) y la Fundación de Diabetes Juvenil (Juvenil Diabetes Foundation) ofrecen diversos folletos informativos sobre esta enfermedad. Si se desea obtener información acerca de los programas y/o seminarios educacionales, se debe contactar en Estados Unidos al capítulo local de la Asociación Estadounidense de Diabetes (ADA), la Asociación Estadounidense de Dietistas (American Dietetic Association), la Asociación Estadounidense de Educadores en el Campo de la Diabetes (American Association of DiabetesEducators), un departamento local de salud o los hospitales y centros médicos en cada país. Si se desea obtener una lista de diversos recursos de apoyo y educativos, ver GRUPO DE APOYO PARA LA DIABETES.
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