En niños que por lo demás estén sanos, el tratamiento de primera línea para la OME es ajustar los factores ambientales, de ser posible (fomentar la lactancia materna, evitar el fumar cigarrillo, reconsiderar el envío del niño a una guardería de cuidado diario). Si se presentan alergias, puede ser efectivo evitar los alergenos (por ejemplo, el polvo casero). Frecuentemente, el líquido desaparece por sí solo y el tratamiento sugerido podría ser esperar y observar, o tratar con una sola serie de antibióticos. Si todavía hay líquido después de seis meses, el tratamiento podría consistir en observación de control, una prueba de audición y/o una sola administración de antibióticos (si no han sido suministrados anteriormente).
Si la presencia de líquido persiste a las 12 semanas, se debería evaluar la audición. Si existe una pérdida significativa de la audición (mayor a 20 decibeles), se deben prescribir antibióticos o colocar en el oído tubos para drenaje.
Si la secreción está presente después de cuatro a seis meses, probablemente se deba indicar la colocación de drenajes, aún si no hay una pérdida significativa de la audición. La miringotomía con láser es una nueva alternativa a la cirugía de implantación de drenajes en los oídos. Algunas veces, es necesario practicar una adenoidectomía para restaurar el funcionamiento adecuado del conducto de Eustaquio.
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