El virus del Nilo Occidental es un tipo de organismo llamado flavivirus y es similar a muchos otros virus transportados por mosquitos, incluyendo la encefalitis japonesa que se presenta en Asia. Los investigadores creen que se disemina cuando un mosquito pica a un ave infectada y luego inocula a una persona. El virus del Nilo Occidental se identificó por primera vez en 1937 en la región del Nilo Occidental de Uganda, en la parte oriental de África y en los Estados Unidos, en el verano de 1999, en el distrito de Queens de Nueva York, estado de Nueva York, donde causó 62 casos de encefalitis y 7 muertes. Desde 1999, el virus se ha diseminado a lo largo de la parte continental de los Estados Unidos y hasta septiembre de 2002 se lo había identificado en 42 estados. Los mosquitos transportan las mayores cantidades del virus a principios del otoño, por lo que hay una máxima incidencia de la enfermedad a finales de agosto y principios de septiembre. El riesgo de padecerla disminuye entonces a medida que el clima se vuelve más frío y los mosquitos comienzan a extinguirse. Aunque muchas personas son picadas por los mosquitos portadores del virus del Nilo Occidental, la mayoría no saben que han estado expuestos. Pocas personas desarrollan formas severas de la enfermedad e incluso pocas notan síntoma alguno. Los datos provenientes del brote presentado en Queens sugieren que aunque el 2,6% de la población resultó infectada, sólo 1 de cada 5 personas infectadas desarrollaron la enfermedad leve y únicamente 1 de cada 150 personas infectadas desarrolló inflamación cerebral (meningitis o encefalitis). Los posibles factores de riesgo para el desarrollo de un tipo severo de la enfermedad incluyen los siguientes: - Condiciones que inhiben el sistema inmune, tales como:
- Embarazo
- Edad avanzada
El virus del Nilo Occidental también se puede diseminar por medio de las transfusiones de sangre y trasplante de órganos. Es posible también que una madre infectada le transmita el virus a su hijo por medio de la leche materna.
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