Los signos de la infección por el virus del Nilo Occidental son similares a los de otras infecciones virales y no hay nada que se pueda encontrar en un examen físico para diagnosticar la infección por dicho virus. En un 20 a 50% de los pacientes se presenta una erupción; y la debilidad muscular en presencia de otros síntomas relacionados sugiere la presencia de la infección por el virus del Nilo occidental. Las pruebas diagnósticas que se pueden utilizar si se sospecha la presencia del virus del Nilo Occidental incluyen las siguientes: La forma más precisa de diagnosticar esta infección es la serología, una prueba para detectar la presencia de anticuerpos contra el virus del Nilo Occidental en el LCR o en el suero (un componente de la sangre). Dicha prueba se considera el mejor método para realizar el diagnóstico. Rara vez, es posible que sea necesario enviar una muestra de sangre o de LCR a un laboratorio con el fin de realizar un cultivo para evaluar la presencia del virus del Nilo Occidental. Asimismo, el virus se puede identificar en los fluidos corporales por medio de una técnica llamada reacción en cadena por la polimerasa (PCR). Sin embargo, estos métodos pueden suministrar resultados negativos falsos.
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